Cuba No.1: Primeras impresiones

141_1r20110519_cuba_bt_0203_editA mí me encanta decir que sí. Sé que suena jocoso, pero es cierto. Siempre que se pueda, le digo que sí a las nuevas oportunidades con la premisa de vida que reza: «¿Qué es lo peor que puede pasar?».

Bueno, en ese plan, adquirí un nuevo ítem en mi To Do List que involucra, por razones muy aburridas para explicar en este espacio, hacerle seguimiento al acontecer cubano –sí, cubano– de modo que con seguridad comenzarán a aparecer pinceladas de reflexiones sobre este tema en mis próximos escritos, así que yo y mi complejo de diva queremos dejar el heads-up posteado por aquí.

Cuba, hasta ahora, ha sido una especie de unicornio azul en mi conciencia; me la imagino como una criatura mitológica que se sostiene contra todo pronóstico, un modelo que destruye valor y se alimenta de libertades, que como buen infierno se mantiene más por maña que por otra cosa. Creo que cualquier aficionado de la política le tiene un morbo peculiar a la idea de Cuba, y yo no soy la excepción. Un lugar capaz de mezclar a Heminway con guaguancó tiene que tener algo especial, por lo que tenía mucha expectativa de hacer el primer acercamiento.

Para mi sorpresa, o mejor dicho, para mi horror, el primer monitoreo a duras penas me sorprendió. Me sentí muy familiarizada con las formas de la revolución. Su lenguaje, su narrativa, su maldito gerundio que solo matiza el estancamiento se me hicieron exageradamente cómodos, la primera lectura fue la más natural de todas. La diagramación, la lógica, la vibra de izquierda latinoamericana trasnochada de los medios de comunicación cubanos se me hicieron demasiado conocidas, y eso me heló la sangre. Era como leer VTV, como escuchar a Bigotes, o a God-given. Era como estar en casa.

Me aterrorizó esa primera impresión: estamos mucho más hundidos de lo que pensamos.

 

Seguirá la investigación.

Anuncios

2 comentarios en “Cuba No.1: Primeras impresiones

  1. Ami,

    Cuando fui a Cuba todos me dijeron que estaba loca, hoy estoy loca por volver y sé que pronto lo haré. Algo me lo dice. Es mágico, es increíble, es doloroso. Cuba es un país que se te mete en las venas y te duele como propio, no por una “solidaridad latinoamericana” sino porque, aunque en ese momento eran “pocas”, hay realidades que saltan a la vista y gritan “esto se parece a Venezuela”.

    Uno cree que es un tema de narrativa, puede que solo sea un tema de narrativa, que controlar a un poco más de 11 millones de personas es más fácil que a un poco más de 30 millones, qué sé yo.

    Fíjate en varias cosas: Hace un par de años en Cuba de aprobó una ley que le devolvía a los ciudadanos la propiedad de su casa y permitía que estos la pudiesen vender. Antes solo se permutaban, se cambiaban. Tú cambiabas tu casa de tres habitaciones por dos apartamentos, imagínate lo complicado que era vivir solo. Este fin de semana aprobaron una ley para la inversión extranjera, Raúl dijo “esto es una actualización del socialismo”, hasta cuchi me pareció. Esto se puede leer como una forma de presionar a EEUU para que levante el bloqueo (que al final del día es lo que ha mantenido ese sistema) o una manera de hacerle frente a la caída del apoyo de Venezuela, ojo, no porque “Maduro vaya a caer” sino porque cada vez tenemos menos dinero.

    Disfruta esto, capaz podamos volver juntas a La Habana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s